jueves, 22 de enero de 2009

NIÑA DE LOS PEINES.- Regal 1J 040-20.077 (1969)

Manantial del cante gitano.
Bien de Interés Cultural.
Consejería de Cultura. Junta de Andalucía. 1996

La cantaora andaluza Pastora Pavón, La Niña de los Peines, sombrío genio hispánico, equivalente en capacidad de fantasía a Goya y a Rafael el Gallo. Jugaba con su voz de sombra, con su voz de estaño fundido, con su voz cubierta de musgo, y se la enredaba en la cabellera o la mojaba en manzanilla o la perdía por unos jarabes oscuros y lejanísimos. Pero nada; era inútil. Pastora Pavón terminó de cantar en medio del silencio y se levantó como una loca, tronchada igual que una llorona medieval, y se bebió de un trago un vaso de cazalla como fuego, y se sentó a cantar sin voz, sin aliento, sin matices, con la garganta abrasada, pero con duende. Había logrado matar todo el andamiaje de la canción para dejar paso a un duende furioso y abrasador, amigo de los vientos cargados de arena, que hacía que los oyentes se rasgaran los trajes casi con el mismo ritmo con que se los rompen los negros antillanos del rito lucumí, apelotonados ante la imagen de Santa Bárbara. La Niña de los Peines tuvo que desgarrar su voz porque sabía que la estaba oyendo gente exquisita que no pedía formas, sino tuétanos de formas, música pura con el cuerpo sucinto para poderse mantener en el aire. Tuvo que alejar a su musa y quedarse desamparada, que su duende viniera y se dignara luchar a brazo partido. Su voz ya no jugaba, su voz era un chorro de sangre digna por su dolor y su sinceridad, y se abría como una mano de diez dedos por los pies clavados, pero llenos de borrasca, de un Cristo de Juan de Juni.
(Federico García Lorca. Teoría y juego del duende. 1933)

Pastora Pavón fue insuperable por tangos tal y como nos muestra en Al gurugú, cantó por tientos como es el caso de A mi mare abandoné, por soleares de Tomás Mi camino es pasajero y soleares de la Serneta: Soy piedra y perdí mi centro, seguiriyas como A la sierra de Armenia, bulerías y fiestas como Yo he visto varios pintores o Cielito lindo de cien dificultades, fandangos como es el caso de Al cielo que es mi morada, por bamberas: Entre sábanas de Holanda… Genial en otros palos flamencos que no se incluyen en este LP como son las saetas y las sevillanas, tan arraigadas a las esencias de su tierra, llenas de emoción y hondura.

Interpretó todos sus cantes con brillantez, ritmo y compás; poseedora de una gran capacidad para engarzar toda una riqueza de matices flamencos, perfilando su propio estilo. Estilizó así y aligeró los sones de su tierra, cantando con un compás que hasta ella no se había dado en los intérpretes sevillanos. Sorprendente, además, que lograra popularizar la petenera o las bamberas. Creadora de las lorqueñas.

Todas las grabaciones que les ofrecemos en este LP fueron grabadas para Regal entre 1946 como es el caso de la malagueña A qué negar el delirio y 1950, fecha a la que pertenecen Al cielo que es mi morada, Mi mare me lo decía, A la sierra de Armenia, Entre sábanas de Holanda, Soy piedra y perdí mi centro, A mi mare abandoné o Quisiera yo regenar. En su mayoría, Melchor de Marchena es quién acompaña a Pastora en sus cantes, aunque también paticipan Manolo de Badajoz y el Niño Ricardo.

CARA A:
01.-Al Gurugú
02.-Igual que la dolorosa
03.-Esquilones de plata
04.-Soy piedra y perdí mi centro
04.-Quisiera yo renegar
06.-A qué negar el delirio
07.-Yo he visto varios pintores


CARA B:
01.-Cielito lindo de cien dificultades
02.-A mi mare abandoné
03.-Mi camino es pasajero
04.-Entre sábanas de Holanda
04.-Al cielo que es mi morada
06.-Mi mare me lo decía
07.-A la sierra de Armen
ia

1 comentario:

Cero en conducta dijo...

Pastora María Pavón Cruz, la Niña de los Peines, genio flamenco nacido en la sevillana calle del Butrón, tan cerca de la Alameda de Hércules. Ese paseo sevillano flanqueado por columnas romanas como el pilar de su voz que sostiene, triunfal, el templo del duende y el arte. Emperaora abosoluta del cante, la Callas flamenca que rompió los moldes y se inventó una manera nueva de emocionar y decir. PASTORA PAVÓN, la maestría gitana hecha cante.