martes, 10 de febrero de 2009

LUISA ORTEGA.- RCA 3.14004 (1958)

Luisa Ortega: la voz morena de sangre andaluza.

Los faraones enhebran, en el hilo de tu cante, su regia potestad. Cantas y rompes con un diamante puro de emoción los espejos antiguos, con biseles, que aún quedan por Sevilla cantaora.
Cantas, y en los divanes salta la sangre, porque el terciopelo se vuelve corazón y tú lo hieres y le haces brotar sangre, aunque esté seco.

Cantas y los dos Hércules de piedra de la Alameda, por su piel romana, sienten roce de alpaca y pecherines de puntilla con aguas de almidón. Porque tienes la antigua taumaturgia de las míticas razas, que conocen cómo todas las cosas se trasmutan cuando una copla nace para ser pasmo del mundo y creación de todo.
Tú dominas los cantes; los sujetas como caballos locos por la brida y los haces pararse, a media noche, en medio de una plaza derrumbada.
(José Antonio Ochaíta)

Aquí tienen una nueva entrega de la voz morena de sangre andaluza, esa es Luisa Ortega, creadora de raza pura, misterio y sombra; clavel de luz que se abre ante los ríos de la canción hecha verde mar y de la copla hecha viento.
Dedicamos esta entrada a Álvaro Beltrán que nos solicitaba este EP de una de las mujeres que más admira, junto a Gracia Montes.

CARA A:
01.- Duérmete, lunita clara

CARA B:
01.- Color moreno

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Luisa Ortega..! Decir Luisa Ortega es hablar de una Andalucía primigenia, virgen, plena de sombras y luces, de estrépito y silencios... Esos silencios que duermen entre los juncos ribereños del Guadalquivir. Luisa Ortega, la seriedad y la emoción hecha copla, ostenta uno de los repertorios más nutridos y redondos de la Copla, creado casi exclusivamente por Quintero, León y Quiroga para ella. Suyos son los clásicos "Ay, pena, penita", "Limosna de amores", "No puedo vivir contigo", "Pena de quererte" o "Dale con ele", que tantas otras interpretaran, sin la emoción y el sollozo hercúleo de esta sevillana imponente.

Anónimo dijo...

Gracias por poner y dedicarme este disco, lo agradezco enormemente, sobre todo porque ya es hora de desempolvar de los viejos tocadiscos esta extraordinaria música. Luisa Ortega, grande para los grandes.