domingo, 1 de marzo de 2009

GABRIELA ORTEGA.- Philips 421 211 PE (1960)

Gabriela Ortega nació en la sevillanísima Alameda de Hércules, eslabón de una dinastía de andaluces geniales, que han dado lustre a nuestra tierra, dejando escritas numerosas páginas de la historia de su arte y del arte. De voz auténtica y desgarrada, que renace de las aguas de un pueblo mestizo y sabio, donde la gracia de Cádiz y el arte de Sevilla, se unieron, dando al mundo el prodigio irrepetible y único de esta mujer. Condenada al exilio por el gobierno de Franco por no poder recitar en los teatros españoles a los poetas prohibidos por el régimen como Federico García Lorca, Rafael Alberti, Miguel Hernández o Juan Ramón Jiménez.

El arte de Gabriela Ortega, es singular, no se parece encarnando la poesía, a ningún actor o recitador, sobre todo cuando interpreta poemas de temas taurinos. La sangre torera vieja de su estirpe y nueva de impetuoso torrente, le circula por las venas del verso, que vibra y serpentea con un hondo sentido del ritmo, ritmo dicho, cantado, bailado, toreado y esculpido, con una verdad, que solo Gabriela Ortega, ha sabido fundir en materia y espiritualidad hirviente. (Gerardo Diego).

Alma ausente
No te conoce el toro ni la higuera,
ni caballos ni hormigas de tu casa.
No te conoce el niño ni la tarde
porque te has muerto para siempre.

No te conoce el lomo de la piedra,
ni el raso negro donde te destrozas.
No te conoce tu recuerdo mudo
porque te has muerto para siempre.

El otoño vendrá con caracolas,
uva de niebla y monjes agrupados,
pero nadie querrá mirar tus ojos
porque te has muerto para siempre.

Porque te has muerto para siempre,
como todos los muertos de la Tierra,
como todos los muertos que se olvidan
en un montón de perros apagados.

No te conoce nadie. No. Pero yo te canto.
Yo canto para luego tu perfil y tu gracia.
La madurez insigne de tu conocimiento.
Tu apetencia de muerte y el gusto de tu boca.

La tristeza que tuvo tu valiente alegría.
Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace,
un andaluz tan claro, tan rico de aventura.
Yo canto su elegancia con palabras que gimen
y recuerdo una brisa triste por los olivos.
(Federico García Lorca, Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías)

Les ofrecemos en esta entrega, un EP grabado para el sello Philips en el que se recogen cuatro poemas extraídos de la obra Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías, del universal Federico García Lorca. A la guitarra, acompaña a Gabriela Ortega Antonio Arenas.
Dedicamos esta entrada a una persona a la que aprecio y quiero sinceramente, seguidor constante de nuestro blog, Pedro Sierra, que nos solicitaba algún disco de la recitadora Gabriela Ortega. Espero que sea de su agrado. Así lo deseo. Recibe desde aquí, todo nuestro agradecimiento.

CARA A:
01.- La cogida y la muerte
02.- La sangre derramada

CARA B:
01.- Cuerpo presente
02.- Alma ausente

5 comentarios:

pesiro67 dijo...

Los versos de Lorca en la voz de Gabriela, suenan más trágicos aún.
El dolor se hace tangible si se escucha con los ojos cerrados. Es un EP maravilloso. Muchas gracias al autor del blog por concederme este capricho. Mil gracias y mil abrazos.

Anónimo dijo...

Una nueva entrega musical cargada de esencias de Andalucía, acompañada por unas palabras no menos inspiradas y certeras. Gracias por esta gran labor que haces.

Anónimo dijo...

es muy emocionante tu homenaje a la gran Gabriela Ortega, "recitadora universal" como reza en su lápida... Admirada por tantos y tan importantes, desde Juan Ramón Jiménez a Gerardo Diego, pasando por Mingote, Rafael Alberti y tantos tantos...

Tuve la suerte de conocerla personalmente.

Inolvidable....

Anónimo dijo...

Las cosas que impresionan en la infancia pueden perder su magia con los años. Gabriela Ortega fue un impacto de mi adolescencia. Su gran estatura, sus brazos como ramas de un árbol firme y bien plantado y su voz, sobre todo su voz, áspera, ronca y desgarrada. Puro temperamento. tenía a Gabriela entre las brumas de mis recuerdos hasta que hace unos años la ví otra vez en una grabación de Jesús Quintero, mágicas las tecnologías que permiten a una no andaluza seguir algunas manifestaciones del gran arte que sí me gustan. Viéndola de nuevo comprobé que Gabriela Ortega seguía para mi tan impresionante como en mi adolescencia. Grande Gabriela.
Muchas gracias por éste regalo fabuloso, es un detalle precioso ya que es imposible encontrar en el mercado alguna reedición de sus grabaciones.
Gracias, de verdad
Luz

Maruja Gómez Fatuarte dijo...

La Mejor Recitadora del pasado siglo.Yo le escribí esta poesia, fué mi maestra y gran amiga.
Un caballo sin jinete pasa trotando Gabriela,
la soledad te acompaña y la llevas por montera.
Barquilla sobre la mar de tu Cádiz salinero,
van llevandose al pasar,el aroma de tus versos.
Se llenan de sal tus manos, rebuelos de palomar, maravillosa armonía, conjunción crepuscular, de Sol, de Aire, de Fuego. Imposible adivinar, ¡ Que siente tu alma Gabriela !, cuando vas a recitar. Maruja Gómez Fatuarte, de Sevilla.- soy la que te puso la placa con tu nombre, cuando te marchastes a recitar a esos caminos azules. Gabriela Ortega Gómez. Recitadora Universal del Toreo.- 1.915 - 1.995.- ya van para 16 años que te marchastes y sigo esperando que el Sr. Alcalde, decida poner tu figura en bronce, realizada por el gran escultor, de Sevilla, Manuel Hernández León, que yo le encargué hace más de 10 años y sigo esperando tener el honor de acudir a tu Glorieta del Parque de Maria Luisa de Sevilla, muy cerquita de la Glorieta de Becquer y que me encantaría, de que tu busto en bronce, ya debería de estar colocado en la mencionada Glorieta. Y sigo esperando...Maruja Gómez Fatuarte.-Sevilla.-