miércoles, 12 de agosto de 2009

Tres sonetos de RAFAEL DE LEÓN.

Rafael de León: Un poeta en sombras.

Rafael de León y Arias de Saavedra, noble de trato y de cuna que nació en pleno centro de Sevilla concretamente en la Calle de San Pedro mártir, lugar en el que había nacido años antes Manuel Machado. En 1916 ingresa, Rafael de León, en el internado del colegio jesuita "San Luis Gonzaga" del Puerto de Santa María (Cádiz). Posteriormente estudiaría en otros colegios privados de órdenes religiosas en las localidades andaluzas del Palo de Málaga y de Utrera (Sevilla).

En el año 1926 inicia en el colegio del Sacromonte de Granada los estudios de la carrera de Derecho. Allí llegó a conocer al extraordinario poeta Federico García Lorca, con quien entabla una excelente amistad. Tiene Rafael, -según comentan los estudiosos-, una impregnación del estilo poético de García Lorca que se rezuma a través de toda su obra. Causa de esto puede ser que el propio granadino es poseedor de un estilo muy cerrado, es decir, que no da lugar a reescrituras o continuaciones de su poesía, puesto que sus imágenes y metáforas están muy bien rematadas, muy acabadas. Es posible, por ello, que Rafael de León no goce la importancia que merece, aunque como bien veremos su poesía es bastante diferente a la del gran García Lorca.

Durante la II República la cual no recibe con hostilidad a pesar de su procedencia, Rafael de León frecuenta con asiduidad cafés y teatros cantantes. En estos ambientes fue haciendo amistades participando del ambiente liberal y permisivo que concedía el nuevo régimen republicano. Cabe citar, en este momento, su homosexualidad, algo que veremos, muchas veces, resumido en el trasfondo de su poesía amorosa: amores imposibles, muertes, celos, sexo, y obsesiones que, con mucha frecuencia, pone en boca de mujeres que pierden la cordura o la identidad. En esos ambientes fue donde conoció y colaboró con el letrista Antonio García Padilla, alias "Kola”, de cuya amistad nacerían algunas coplas. Situación muy paralela a la que años más tarde repetiría con el autor teatral Antonio Quintero y con los letristas Xandro Valerio y José Antonio Ochaíta, los cuales co-firmaron muchas letras de canciones y algunas poesías con Rafael de León.

Por aquella época, estando cumpliendo el servicio militar en un regimiento de Sevilla, conoció a Conchita Piquer cuando actuaba en el Teatro Lope de Vega. Esta conocida artista valenciana puso voz a muchas de sus mejores creaciones de letras para la canción, dándole forma a un género que ya habían tocado, magistralmente, Estrellita Castro o Imperio Argentina. Al año siguiente, 1932, Rafael se traslada a Madrid bajo la influencia del gran músico sevillano Manuel López Quiroga, que junto con el autor teatral Antonio Quintero, llegaría a formar el prolífico trío "Quintero, León y Quiroga" con el que tienen registradas más de cinco mil canciones. Al producirse la guerra civil española, Rafael de León se encontraba en Barcelona; allí es encarcelado, como tantos otros del mundo de la farándula, toreros, cantantes, etcétera, acusado de monárquico o derechista.

Llegan luego los años de posguerra en los que Rafael continúa contactando con el universo de las varietés, montando espectáculos, que alimentados por los típicos aires de aquella dictadura, de nacionalismo a ultranza y bloqueo internacional, se prestan a la creación de un género muy influenciado del tipismo andaluz y que dio en llamarse folklore español.

Aunque es cierto que su gran proliferación poética para la copla tiene lugar durante la década de los años cuarenta. Es de aquella época gris para la mayoría de los españoles, cuando Rafael de León empieza a colaborar con los guiones de una cinematografía paupérrima e impregnada también de un excesivo realce del españolismo que tanto gustaba a la España oficial. Se abrieron las fronteras españolas a las músicas que venían de los países hermanos de América pero este aperturismo trajo consigo la invasión de los ritmos extranjeros, especialmente en la antigua radio de Cretona, el medio más importante durante estos difíciles años de hambruna.

A partir de la década de los sesenta, cae la barrera del aislamiento cultural y muchos jóvenes antifranquistas junto a la progresía izquierdista, comienzan a despreciar públicamente casi toda la música española e hispanoamericana y con ella la copla y la canción andaluza. Hoy en día, aún hay quien piensa que la copla está relegada al plano político, a la vida del magnate poderoso, a catalogaciones impertinentes. Bien es cierto que el General Franco gustaba de escuchar y ver a las artistas de copla en su residencia de la Granja de San Idelfonso, pero cabe recordar que la copla nace mucho antes del régimen franquista y que, por lo tanto, su paso por los años de posguerra, no acentúan más que una necesidad por contar las historias de un pueblo silenciado, y más allá, las historias de amor y desamor, de imposibilidad, de negación, de desespero. (Palabras enviadas por nuestro gran seguidor Tábano a quien dedicamos esta entrada y agradecemos su fidelidad).

Nosotros queremos traerles a todos/as, la voz de Rafael de León quién recita algunos de sus sonetos más importantes: Peso poco en tu vida, A la deriva y Muerto de amor para revivir el legado que dejó no sólo en la Historia de la copla y en la poesía popular, sino en la mente de todos los españoles.

Dedicar esta entrada a Violetera granadina y El último romántico, quienes nos solicitaban estos poemas de Rafael de León.

6 comentarios:

Violetera Granadina dijo...

Es un magnífica publicación. Escuchar al poeta en sus propias composiciones hace más tangibles todos los sentimientos expuestos, ya que son escritas y recitadas por sus propias vivencias.
Agradecer a los autores del blog este espléndido regalo y también agradecer a Tábano esta dedicación a los seguidores del blog.

Me gustaría brindarles (a todos los que han hecho posible esta publicación) un poema de Rafael titulado "Kasida de la voz":

Cuando me llamas,
toda la casa huele
a pregón de naranjas.

Es tu voz rosa y nardo
y limón y biznaga,
y tiene tanta fuerza
como un chorro de agua.

Cuando me hablas
ruiseñores y guzlas
repican en mi alma.

Y cuando en la alta noche
duerme toda la casa,
y el jazmín de la luna
entra por la ventana,
yo, despacio y con miedo,
me acerco hasta tu cama
y te beso la voz
dormida en tu garganta.


De corazón, mil gracias.

pesiro67 dijo...

Me he quedado sin palabras ante esta publicación.
El que es poeta,lo es independientemente de su cuna, de sus creencias, de...
Me parece interesante citar algunos de los poetas admirados por Rafael y de los que bebería durante toda su vida, son: León Felipe, García Lorca y Antonio Machado.

Hacéis referencia a sus colaboraciones con García Padilla (padre de Carmen Sevilla), y en esa época escribió Rafael "El Saca y Mete" que dice:

El que prueba el Saca y Mete
por jugar se vuelve loco,
y termina sin dinero,
que lo pierde poco a poco.
Las morenas hacendosas
se indignan por lo que pasa
y dicen: "El Saca y Mete,
lo harás conmigo en casa".

Aunque puede parecer vulgar, es reflejo de una de las épocas que le tocó vivir a Rafael, más cercana al cuplé , y que apunta a una concepción de la vida mucho más libre.

Muchas gracias por esta deliciosa publicación

CARIÑO DE LEGIONARIO dijo...

Hola un disco hermoso lleno de sentimientos todo un placer poder escuchar estos sonetos este. Sevillano Rafeel de Leon hacido lo mas grande que a portado a la musica de nuestra tierra gracias de nuevo al autor del blog por tanta informacion eres un sabio del genero. Andaluz.

El Último Romántico dijo...

Agradecido y emocionado por esta entrada, tan merecida y justa por otra parte para rendir homenaje a uno de los poetas andaluces más prolíficos.

No voy agregar nada porque ya está todo dicho de una excelente manera, además.

Así que como a un poema sólo puede respondérsele con otro, aquí transcribo uno de mis favoritos de de este ilustre sevillano, don RAFAEL DE LEÓN.


***PULSO DE AMOR***

Iba convaleciente
de una herida de amor en el costado;
iba casi inconsciente
cuando te vi a mi lado
y hasta el pulso por ti se me ha parado...

Buscaba mi cintura
un brazo que de noche la ciñera,
ansiaba con locura,
un labio que se uniera
a mi boca cansada por la espera...

Buscaba un hombro amigo
en dónde reposar la madrugada
y un tibio olor a trigo,
una mano apretada
y el divino calor de una mirada.

Estaba tan vacío,
tan harta de soñar y tan sin sueño,
tan lejano y tan frío,
tan libre y tan sin dueño,
que tan sólo morir era mi empeño...

Por lo cual, asombrado,
me quedé contemplando al mediodía
tu figura delgada,
tu suave armonía
y tu casi perfecta geometría.

Alegres nos miramos
en la tarde morada de violetas
y después caminamos
por plazas recoletas
salpicadas de rejas y macetas.

Y de noche temblando,
perdido entre la niebla de tu viento,
me bebí suspirando
la menta de tu aliento,
en un beso apretado, dulce y lento...

¡Qué espesa la saliva!...
¡Qué lejano el ruido de la calle!...
Y el labio cómo iba
-mariposa en el valle
de la espalda- ...buscando el fino talle...

Se desbocó en mi frente
el pulso como un perro malherido
y paralelamente,
te sentí, en un gemido,
doblarte en mi garganta sin ruido.

Y después... la almohada,
pesarosa del rizo y la postura
y la sábana helada,
-mortaja de blancura-
plisándose sin voz a mi cintura.

Tábano dijo...

Hablaba, precisamente, en el extenso trabajo del que he rescatado esas palabras para la entrada de hoy, de que Rafael, como poeta, siempre permaneció en sombras. Quizá fueron dos los motivos que lo llevaron a eso: el primero y más importante que su escritura estaba demasiado cerca del género popular y que, para la copla sus versos eran perfectos. La otra, que él mismo, tras la publicación "seria" de JARDÍN DE PAPEL (del que conservo copia original de su publicación), decidió abandonar las publicaciones literarias por completo -a pesar de que se hicieron intentos piratas de recopilar poemas y romances más allá de su permiso-, ya que no consiguió el éxito que esperaba.

Con todo, Rafael admiraba en exceso a García Lorca, y Lorca sólo pudo haber uno. Con esto no digo que sus versos fueran inferiores, ni mucho menos, pero su impregnación de metáforas, su cromatismo antitético y vocabulario, hacen de Rafael de León un continuador de un "Romancero Gitano" o un "Poema del cante jondo".

Por encima de todo, Rafael tiene unos sonetos extraordinarios, unos romances exquisitos y algunos romancillos bastante interesantes. Este disco, con su voz, pone de relieve la grandeza de su interior y cómo, ante todo, él es un poeta antes que un escritor, un letrista o un músico. Sus poemas reflejan, de una manera fascinante, el mundo de un señorito que quiso abandonar su apellido para nacer de nuevo en el mundo de la copla.

Gracias, sin más, por esta sublime entrada. Estamos agradecidísimos por esta labor desinteresada de traernos cada día una nueva reliquia.

Un abrazo.
Tábano

Anónimo dijo...

TRES PALABRAS: MUY BUEN BLOG