sábado, 7 de noviembre de 2009

CONCHITA PIQUER.- La voz de su amo 7EPL 13.020 (1954)

Conchita Piquer: Arroyo claro, fuente serena...

Arrancamos esta nueva publicación con el nombre de una señora grandiosa que colmó de gusto y empaque la Canción popular andaluza, Concha Piquer. Y lo hacemos en la madrileña Plaza de Oriente dónde Almudena escuchaba -al compás de sus violetas-, las palabras del duque que con capa carmesí preguntaba:
- ¿Me querrás un poquito? - Te querré tanto y tanto que puede que, con un llanto, yo pague el que te quiera...
En aquel instante, desaparece el color violeta de sus flores y el romance de versos populares que daba fin al estribillo: Arroyo claro, fuente serena; olvídate del duque pobre Almudena...

De Madrid a Moguer, Trini 'La Parrala', en vez de violetas, canta sus coplas con flores de vino, voz de aguardiente y palabras de color 'marrasquino'; o al menos, eso es lo que lleva el pueblo en su boca, aunque nadie comprendía si era quizás la agonía lo que la iba consumiendo. Que sí, que nó, que vino, que aguardiente, que un amante, que un cante... Lo cierto es que una 'madrugá', dos hombres riñeron por culpa de La Parrala y ante el falso o ciertostestimonio de los presentes, ella dice a los jueces: - ¡Yo no lo he visto en mi 'vía, ni sé por qué lo mataban..! Pero, ¿por quién llora, bebe o sufre la Parrala..?

Con esta pena, sin razón y el 'sentío' oscurecido, Concha Piquer baña de Agüita clara la historia de una rosita temprana, alegre como los pajarillos y las flores que cambia de rumbo cuando un 'mosito' con sombrero y a caballo, llega hasta ella para decirle:
- Dame, gitana preciosa, un poquito de agua clara, que de sed me están matando los ojitos de tu cara.
- Beba si quiere el 'mosito', que calmar su sed yo quiero. Y si 'quié' beber conmigo, también yo de sed me muero...

Y se encontraron, en aguas puras y cristalinas hasta convertise en mariposas que en el aire se besaron... Y en él, se perdieron entre las nubes que lloraban sus pesares.

La historia real de la instancia de Concha Piquer en Nueva York, da fin a este impresionante disco con los sones populares de Suspiros de España, emotivos y llenos de tristeza y alegría, fundidos en un pasodoble del Maestro Penella: En tierra extraña.

Disfruten con la voz aterciopelada de Concha Piquer, maestra y señora, digna y exigente en su profesión, dama y artista única ante la que el mundo se rindió. Su estilo ya está en la historia, en uno de esos tomos a los que inevitablemente y de forma obligada, debemos regresar para aprender.

Dedicar esta entrada a El último romántico, un ser culto; a Cariño de legionario, al Sr. Martínez y a todos los seguidores/as de Reminiscencias de la copla que, en algún momento se dejaron conquistar por la elegancia interpretativa de Doña Concha Piquer.

CARA A:
01.-Almudena
02.-La Parrala

CARA B:
01.-Agüita clara
02.-En tierra extraña

DESCARGUE AQUÍ

8 comentarios:

cariño de legionario dijo...

Señores que joya de entrada la maestra del genero Concha no era Andaluza pero canta en Andaluz la critican muchos porque dicen que tenia un Andaluz raro cantando yo no lo veo haci era genial maestra vocal sabiendo lo que cantaba y con gusto ella sabia sus limitasiones y eso es de artista saber donde hay que llegar gracia por esta dedicacion.

El Último Romántico dijo...

Estoy emocionado, la verdad. ¡Qué hermosas palabras para introducir este gran disco! De Concha Piquer se puede decir muy poco, porque ciertamente su legado forma parte de la historia musical de este país. Una mujer alejada de la murga, seria, exigente, docta y señorial, que vistió la Copla de gran gala, la coronó de diamantes y la elevó a la esfera de lo "exquisito".

Los temas están orquestados con brillo. La dicción de Concha es perfecta, su interpretación sutil en ALMUDENA, altiva en LA PARRALA, lírica en AGÜITA CLARA y elegante en EN TIERRA EXTRAÑA. Da satisfacción escuchar a la maestra en su plenitud vocal, imprimiendo a cada nota toda la sabiduría de años de esfuerzo.

Finalizo con unas palabras dedicadas a la artista por Rafael de León:

"El día trece de julio
yo me tropecé contigo.

Las campanas de mi frente,
amargas de bronce antiguo,
dieron al viento tu nombre
en repique de delirio.
Mi corazón de madera
muerto de flor y de nidos,
floreció en un verde nuevo
de naranjos y de gritos,
y por mi sangre corrió
un toro de escalofrío,
que me dejó traspasado
en la plaza del suspiro.

¡Ay trece, trece de julio,
cuando me encontré contigo!".

Las limpiadoras dijo...

Gracias por poner concha piquer, lo pelos de la fregona se an quedao de punta al escucharla. es nuestro idolo.
nos gusta mucho la parrala, la hemos cantao muchas vecees.

un abraso para todos.

mari, rosi y conchi.

Cruz de Sinsabores dijo...

Da gusto encontrar un disco muy elegante acompañado por un texto no menos distinguido, en definitiva, una publicación tan completa.
Algunos críticos ya decían de Concha que era la tonadilla hecha carne, la canción aristocratizada, la voz guiada por la finura, la gracia y la expresión y cuánta razón tenían.
Excelente su "Agüita clara"
...Éstas sí que son pesares,
éstas sí que son penitas,
que la sed de los quereres
no la curan lagrimitas...
¡Qué bien sentencia Concha!.

Muchas gracias a los autores del blog por la publicación.

Anónimo dijo...

Falta decir que estas versiones de estos temas no son las originales, sino las regrabadas en los 50, pues todos estos temas son muy anteriores. Supongo que todos lo sabréis, pero simplemente por puntualizarlo.

Sin embargo, aunque no sean las grabaciones originales, todas estas versiones han quedado como las "clásicas": son las que vienen en los recopilatorios, etc, pues evidentemente son muy superiores a las primeras grabaciones, tanto en interpretación como en orquestación, lo que hace que las grabaciones originales sean muy poco conocidas, sólo para coleccionistas. Aquí Concha tiene ya la voz más "cuajá", más hecha, más agravada que cuando las grabó por primera vez, y el resultado es sensacional.

Como curiosidad, en la versión original de En Tierra Extraña, Concha recita: "Cesó la alegría, las bocas callaban, ya nadie reía, ya todos lloraban...". Supongo que al regrabarla se equivocó en la letra, pues repite dos veces "ya todos lloraban"; en cualquier caso, esta versión es muy superior a la primera.

Un saludo, y gracias por esta maravillosa entrada de una mujer que ante todo cantaba con sensbilidad (eso que muchos confunden con el histrionismo y los lloriqueos)

Tábano dijo...

Un disco digno de Concha Piquer, como no podía ser de otra forma. Cuatro coplas distintas entre sí pero todas con la elegancia y la fortuna de ser cantadas por la valenciana. Porque sigo pensando que la Piquer es más andaluza que la mismísima Macarena ("más su ángel de la guarda es andaluz" decía Rafael de León) y sabe darle a la copla un quiebro preciso y un sollozo que deambula entre lo verosímil de su sabiduría.

Cuatro coplas espléndidas de las que nuestros usuarios ya han hecho un interesante análisis y que no me pararé a comentar porque por todos los amantes del género son conocidas. No menos interesante es la cubierta del disco y ni que decir de las palabras del autor en su entrada. Porque Concha puede gustar a unos y a otros no, pero nadie puede discutir que ha sido precursora, junto a otras pioneras, de un estilo que aún a día de hoy sigue siendo escuela de aquellas intérpretes que cantan con la misma sabudiría que lo hacía ella. Desde luego, el que quiera aprender desde el tejado también está en su derecho, que de todo tiene que haber, aunque luego nos acosen a chillidos y mugidos más propios de un circo que de la música en general.

Un abrazo caluroso para todos.
Gracias por tan buena música.
Tábano.

Anónimo dijo...

Genial disco de Doña Concha Piquer, como dice uno de los comentarios son temas regrabados en los años 50; pero sinceramente, me gustan mucho más estas grabaciones que las originales,la interpretación es muy superior y se nota que existe un enorme dominio vocal; realmente si comparamos la grabación original de Tatuaje (por poner un ejemplo) con la de los años 50, observamos que la voz de Concha Piquer, ha cambiado, pero también lo ha hecho su forma de cantar, ahora más reposada, más intensa y dramática.
Un saludo y muchas gracias por seguir recuperando joyitas.

Anónimo dijo...

¿Sería posible que incluyesen las descargas de las canciones Mantoncito de Manila y La Violetera? Las versiones, grabadas ya al final de su carrera, no las encuentro en CD, y creo que son algo más que una curiosidad. También sería intersante tener las portadas de todos estos discos escaneadas con buena calidad. Se disfruta mucho con ese estilo tan "de otro tiempo".

Saludos y gracias,

José