martes, 17 de noviembre de 2009

FINITA IMPERIO.- Belter 50.812 (1962)

Finita Imperio: Emperatriz de la copla.

Finita Imperio se llamaba realmente Josefa Cánovas Hoyos y nació a finales de la década de los 20 en Cartagena (Murcia). Con tan sólo 7 años ya apuntaba maneras para la música, hasta consagrarse en Barcelona y Valencia con tan sólo 16 años. Artísticamente se inicia en el espectáculo internacional Pasapoga cuya protagonista era la gran Pacita Tomás y su Ballet de Arte Español, aunque con anterioridad a su debut en el citado espectáculo, Finita Imperio ya había grabado algunos discos con temas aflamencados como los fandangos Celos del río, las bulerías Por la Sierra, el pasodoble con aires de samba Brasil y Andalucía y la zambra Así estaba escrito, originales de Molina Manchón, Serrapí y Juan Valderrama. Todos ellos, fueron registrados en la Casa Columbia en 1952. Seguidamente marcha a América dónde se instala durante casi dos años.

A su vuelta, en 1954, presenta en España el espectáculo Cuando duerme Andalucía, con temas escritos por Clemente y Benito. El cartel lo completaban artistas como El Sevillano, La Gitana Rubia y Conchita Ortega entre otros. En él, la joven Finita Imperio estrena la zambra Da la cara, la farruca Cadenita de mi soledad, el pasodoble que daba título al espectáculo y una hermosa canción de letra sentimental que se convertiría en todo un sello de identidad de la artista: Mi madre sí que me quiere. Estas grabaciones se registraron en la compañía La voz de su amo en el año de presentación. Montó otros espectáculos propios como Sol español junto a Isabel Díaz 'la levantina', el Niño de Segura y el Niño de Cartago.

Dos años más tarde, Finita Imperio 'la andalucísima', participa en un espectáculo de variedades que tiene lugar en el Teatro Madrid, junto a Estrellita de Palma (que gozaba de gran popularidad por estas fechas con el pasodoble Campanera escrito para Ana María), Eva Montes, la Niña de la Puebla y Luquitas de Marchena.

En 1958, se presenta en el Calderón de Madrid de la mano de tres figuras de la copla y el flamenco, Pepe Marchena, Rafael Farina y la Niña de Antequera. Además de Finita Imperio, intervenían en el mismo, Rafaela de Córdoba, Luis Rueda, Manuel Centeno, la Niña de la Puebla y Manolo 'el malagueño'. En esta fecha, graba algunos discos para RCA con temas flamencos.

En la década de los 60, firma la grabación de sus últimos discos con la Casa Belter. A esta época corresponden los títulos Tientos flamencos, Fandangos de Huelva, Solita con mis recuerdos, Corona real, Cárcel de amores, Serrana con verdial, Canto a Gardel y Porque no camelo. Además de estas canciones, realiza la grabación de un vinilo titulado ¡Viva Andalucía! en el que interpreta cuatro temas a dúo con Luis Rueda.

Y nos detenemos en 1962 para presentar un disco con acompañamiento de orquesta en el que Finita Imperio vuelve a versionar su éxito Mi madre sí que me quiere, el cha-cha-chá flamenco Cosas del querer, el bolero A las dos de la tarde y el pasodoble que da título a esta publicación: Emperatriz de la copla.

En 2006, fue homenajeada por el Aula Flamenca de la Universidad de Murcia.

Disfruten con este interesante vinilo que hoy ve la luz en nuestro blog Reminiscencias de la copla, con el que queremos homenajear a su intérprete, Finita Imperio.

CARA A:
01.-Cosas del querer
02.-Mi madre sí que me quiere

CARA B:
01.-A las dos de la tarde
02.-Emperatriz de la copla

DESCARGUE AQUÍ

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Hoy doy las gracias enormemente por la ilusion de poder oir a. FINITA IMPERIO una cancion que tanto exito tubo en su epoca madre tu si que me quieres hacia ya muchos años que finita no se oia por nin gun lado y gracia a este magnifico blog que con tanto cariño y buen gusto se hace de este espacio de copla tenian que tomar ejenplo los segidores del genero y haci se le daba un poco mas de clase.

La antivirus dijo...

Magnífica entrada la de hoy.

Me detendré en escuchar estos 4 temas.

Saludos.

Espina de Nieve dijo...

Ha sido una sorpresa muy grata escuchar a esta intérprete (conocía su existencia pero no tenía ninguna grabación de ella).
Me agrada mucho escuchar estas voces con tantos matices y filigranas, sin necesidad de alardear de potencia.
Una buena copla la farruca que canta Finita en este disco y que empieza así:
"Yo no tengo más luz en mi vida
que la de tus ojos que me están matando..."

Gracias a los autores del blog por este disco y por esta publicación.

Tábano dijo...

Una interesantísima publicación la que nos traes hoy al blog. Ni que decir tiene que Finita posee una voz delgada pero dulce y sutil, con mucho poso. Había escuchado estas coplas y he vuelto a hacerlo hoy con tu entrada y, ciertamente, no tienen desperdicio. Exceptuando la desastroza música de Belter, lo demás todo está bastante bien. Letras y voz son hermosas, cada una en su campo. Destaco, como algunos comentarios anteriores, la maravillosa "Mi madre sí que me quiere", de la cual creo recordar que tiene dos versiones. Sin duda, esta es mucho más sobresaliente. Es un tema muy delicado, con mucho sentimiento.

Así que, con este tema, quiero desde aquí mandarle un beso enorme a mi madre, que ella sí que me quiere y yo sí que la quiero a ella. (Y a mi padre, por supuesto, aunque no sea una copla para los padres, que no me puedo olvidar). Gracias al autor del blog por tantísimo dato, no conocía apenas nada de Finita Imperio y gracias a esta entrada estoy más que satisfecho de los datos y anécdotas que cuentas.

Gracias por todo, por tu labor, por tu sabiduría y por poner al alcance una discografía tan valiosa. Eres nuestra inspiración diaria.

Un abrazo grande,
Tábano.

El Último Romántico dijo...

Un disco muy hermoso el de Finita Imperio. Una artista que poseía una hermosa voz de soprano, que desgranó en un racimo de coplas cálidas y almibaradas como su estilo de interpretar.

Quiero resaltar, por otro lado, que Adolfo Ventas fue un conocido saxofonista y arreglista que, quizá, en el género de la Copla más ortodoxa no sobresalió.

Nació el 31 de enero de 1919 en Amposta (Tarragona). Tenía tan solo 15 años cuando se le presentó la primera ocasión para entrar a formar parte de un conjunto musical como saxofonista. En su estancia en París conoció Joaquín Rodrigo con quien estudió Armonía. Esto ocurrió en año 1938 poco antes de que Joaquín Rodrigo compusiera su célebre Concierto de Aranjuez.

A partir de los años 50, compaginó su carrera de saxofón como músico de la Banda Municipal de Barcelona, como arreglista y director de la orquesta de la casa de discos Belter.