viernes, 6 de noviembre de 2009

GABRIELA ORTEGA.- Philips 428 225 PE (1959)

Gabriela Ortega: Dinastía torera.

Es mucho nombre GABRIELA y a pesar de ello, poca cosa para lo que representa: Dinastía torera que dio gloria y triunfos a Andalucía y al mundo del arte. No podía haber nacido en otra tierra que no fuera Sevilla porque su gracia y la autenticidad de su voz desgarradora, emanan del alma y las entrañas sabias de lo popular. Rafael y Joselito, El Cuco o La Señá Gabriela -por citar algunos- dan fe de la universalidad de Gabriela Ortega. El toro buscaba al hombre y el hombre ya estaba salvo, lo mismo que Gabriela indaga por las profundidades del hombre y del toro, fusionándolas en versos flamencos que a veces sostiene en silencio, para escuchar los sentimientos toreros que callejean sin descanso, por la sangre de sus venas.
Y una tarde de Sevilla:
-¡Vete Blanquet..!
-Ya me marcho...
(Era la voz de José desde la gloria llamando).

Zalamera, graciosa, airosa, pinturera... Así es la flor de la banderilla de Gabriela, cuyos versos parece que Benítez Carrasco escribiera inspirándose en la sevillana. ¿Ve 'usté' qué grande y qué hermosa la catedral de Sevilla, y a su 'lao' qué sin valor esta flor de la banderilla? Pues siendo ésta tan chiquilla y aquella tan monumental, yo no cambiaría la catedral por la banderilla ni la banderilla por la catedral. Porque cada cosa tiene su cosa especial. Gabriela Ortega es fusión de flor y catedral, de banderillas color pasión y versos toreros de Benítez Carrasco que empapan el aire andaluz de volantes y desplantes, de vida y muerte jugándose la suerte con el capote dorado de Sevilla. Versos que Gabriela Ortega recitaba en el espectáculo La rosa de las Marismas, presentado en diciembre de 1965 y protagonizado por Gracia Montes.

Tres banderilleros en el redondel, tres banderillas, tres monteras, tres capotes... ¡Toro, toro! ¡Eh! Sin guitarras ni copas, sólo con el compás de las manos, Gabriela entona estos últimos versos con los que esperamos, disfruten eternamente.

Dedicar esta entrada a Tábano, un fiel seguidor de este blog, amante de la poesía y creador de la suya propia.

CARA A:
01.-El Blanquet

CARA B:
01.-La banderilla
02.-Uno, dos y tres

5 comentarios:

LOS ACHAVOS dijo...

BERDADERAMENTE IMPRESIONANTE UN PLACER PODER OIR LA PERSONALISIMA Y GLORIA VOZ LA DE LA GENIAL GABRIELA ORTEGA.

Tábano dijo...

Todo lo que recita Gabriela es distinto, es otro. No importa que sea archiconocido o archirepetido. Lo de ella es cosa distinta, es nuevo siempre. Tiene una exquisitez noble recitando que la hace única. Es dolorosa cuando han muerto delante de sus ojos los muertos de su garganta y una ráfaga de viento cuando describe la gracia de su banderilla a la que le toca por palmas y hasta le levanta un monumento.

Gabriela Ortega fue un mito, recita como nadie, con hondura y finura. Es una delicia poder oírla en estos versos, en cualquiera otros también. Realmente impresionante es la saga de discos dedicados a los versos de Lorca. Pero igualmente interesantes los últimos LPs que grabó.

Te agradezco personalmente esta dedicatoria, me ha hecho muchísima ilusión encontrarme con este disco y con tu poesía, como siempre. Todo lo revistes con categoría.

Un abrazo enorme,
Tábano.

Ojos de Tormento dijo...

Es genial este disco (me gusta mucho el dibujo de la carátula) y esta intérprete. Me encanta Gabriela, y me ha parecido muy interesante lo dicho por Tábano. Para mí, es la original, la que nos hace vivir lo que recita en absoluto directo, la que es capaz de abrir nuestros sentidos con una sóla palabra.

La publicación que acompaña al disco también me ha parecido muy original (y cuidada), quiero dar las gracias a los autores del blog por este trabajo y por su dedicación diaria a este espacio.
Muchas gracias.

Giuseppe Belloceli dijo...

Cada día, "Reminiscencias de la copla" nos regalas además del arte de los consagrados, todo tu hondura sentimental por algo tan querido por nosotros como la Copla.

¡Mil gracias!

falsascostumbres dijo...

Tuve la fortuna de conocer a Gabriela Ortega en sus últimos años de vida, aunque yo era muy pequeño. Guardo algunos recuerdos suyos que me regaló. Fue un genio, una mujer de una inteligencia única.

Gabriela era de esas artistas que todo lo que hace es arte... arte en sus movimientos, en su andar, en su mirada, en sus gestos, en sus palabras... cuando recitaba de esa manera tan suya, que luego otras intentaron imitar... es inexplicable... Sus brazos en alto y ese movimiento de manos pausado es como el vuelo de las palomas...

Gabriela creó un nuevo palo del flamenco y ese fue su declamación.... ella bailó, toreo y desgarró el verso, le dio ritmo y lo hizo música sin cantarlo.

Me llevaría horas hablando de ella, igual que horas estaría viendola y escuchandola. Los poetas del 27 la admiraron muchísimo,.. desde Lorca cuando la conoció pequeñita en la finca de su tio Ignacio Sánchez Mejías hasta Alberti...

Además de Gracia Montes, también actuó en un espectáculo de doña Concha Piquer y de su primo Manolo Caracol con su ahijada Luisa Ortega...


Gracias por acordarte de Gabriela y dedicarle ese texto tan hermoso...