viernes, 25 de diciembre de 2009

IMPERIO DE TRIANA - Alhambra EMGE 71422 (1960)

...¿Y quién dio las campanadas?

A las doce nació el Niño. ...
¿Y quién dio las campanadas?
El martillo sobre el yunque
de las fraguas de Granada.

A las doce nació el Niño,
y a las dos de la mañana
ya estaban los churumbeles
para cantarle una nana.
En la 'Vera de enmedio'
los hierros se ensangrentaban,
para calentar al Niño
a golpes de madrugada
sobre la nieve y el frío,
sobre la luna gitana,
sobre cien lunares verdes fundidos
con cien campanas,
a forja del cante grande,
con cien repiques de palmas.

¡Qué se escape un martinete

del Albaicín a la Alhambra,
del Sacromonte al Genil,
a Belén desde Granada,
y que lleve por el aire
mi aguirnaldo y mi tonada
que a las doce nació el niño,
¿y quién dio las campanadas?
Fue el martillo sobre el yunque
de las fraguas de Granada.
(Rafael Gómez Montero).

Una estrella de plata tiene el romero -¡Mire usté!-, y esa noche nació un lucero, corazón. De romero en mi casa tengo en flor un Belén y, en la flor de romero, nace mi bien... Del romero nace y florece la voz de Imperio de Triana para celebrar que es Navidad: Esta noche es la Nochebuena y mañana Pascua de la Navidad y en el mundo reina la alegría que ha nacido el Niño que en Belén está...

Con Imperio de Triana, queremos desearles una Feliz Navidad, animándoles a que no dejen de visitarnos. Reciban mis más sinceros deseos.

CARA A:
01.-Villancicos de Triana
02.-Pastorcito, ¿dónde vas?

CARA B:
01.-Villancico gallego
02.-Al son de Navidad

DESCARGUE AQUÍ

4 comentarios:

torre del oro dijo...

Imperio de Triana gran voz para la musica Andaluza tiene un gran domio para cantarlo todo tambien tiene un trimbre fantastico por villancicos genial la voz de imperio es una de las mejores voces que a dado la capita de ANDALUZA gracias por este regalo de coleccionistas y felices fiestas a todos los amantes del genero.

Tábano dijo...

Navidad, ya es Navidad. Y con Imperio de Triana parece aún más Navidad. Su voz se muestra en este disco bastante moderada, tenue, melodiosa y enormemente bien mecida.
Los "Villancicos de Triana", hermosos, tanto en la voz de Imperio como en la de Gracia. Distintas ambas, no comparables, cada cual con su registro. Deliciosas las dos, por tanto. Bonito es el villancico "Pastorcito, ¿dónde vas?" donde se desprende una voz aguda exquisitamente bien afinada. También es muy acertada la coral.

El siguiente villancico, concretamente el gallego, lo encuentro muy acertado musicalmente, con ritmos de gaita y letra muy simpática. A pesar de que uno tira más para lo más andaluz, no se le puede quitar mérito. En "Al son de Navidad" se muestra, quizá, la orquesta en todo su esplendor y es, quizá, el que más me gusta de todo el disco. Una letra preciosa y una música muy correcta. La interpretación de Imperio de Triana, nuevamente, impecable.

En definitiva, un disco maravilloso para un día tan entrañable o tan triste para otros. Espero siempre con ansia tus publicaciones, en este caso tan acertadas con un poema de Rafael Gómez Montero, fallecido en 1994, periodista y poeta que recogió buena parte de lo popular en sus versos.

Un abrazo grande, como siempre, y gracias por todo.
Te admiramos,
Tábano.

Luz de Bronce dijo...

Un disco muy exquisito, y es que la voz de Imperio estampa a cada pieza una elegancia surgida de la sencillez de su persona. Son pocas las que lo consiguen, unas por estudiosas y otras porque el duende las acompañará siempre. Por supuesto Imperio pertenece al segundo grupo (para mi gusto). Creo que los cuatro villancicos son de mucha calidad, pero me he interesado más por el gallego (supongo que lo desconocido siempre tiene esa atracción que lo hace diferente frente al resto).
El poema del Sr. Gómez también me ha gustado, y mucho.

Muchas gracias a los autores del blog por hacernos este regalo navideño a cambio de nada.
Felicidades a todos los seguidores de este espacio.

Pompota dijo...

Imperio de Triana podría ser llamada "la voz cortesana de la Copla" y es que su estilo es señorial, cercano al fasto, al boato imperial, al brocado, a la corona de dimantes y zafiros que coronan a ilustres testas.

Así es su voz, clasicismo impertérrito, señorío palaciego, manzana de oro del jardín de las Hespérides. El Imperio que engendró Triana para iluminar Sevilla.