lunes, 29 de mayo de 2017

ANTOÑITA DEL RÍO.- Columbia (Matriz nº: QE 2521/22) 1959

Antoñita del Río: En medio de dos amores.

Antoñita del Río es artista de gran personalidad, de tono melódico y cálido, clásica en su forma de sentir, expresar e interpretar la canción. Nace en enero, en el murciano barrio de San Andrés y es descubierta por el maestro García Tejero quién crea en primicia para ella, y entre otros, los cuatro hermosos clásicos de corte andaluz de este disco.

La primera vez que publicamos este disco en el blog apenas conocíamos datos sobre la artista en cuestión —vagas referencias bibliográficas esparcidas por distintos periódicos y muchos datos incorrectos—. Sin embargo, y gracias a él, se produjo un interesante milagro: la artista se ponía en contacto con nosotros y nos facilitaba hasta el más mínimo detalle de su carrera artística así como de sus comienzos en la música. Su amabilidad y su generosidad hicieron que nos regalara, personalmente, el primer y único disco que existe de sus primeras grabaciones en pizarra (a modo de maqueta y sin ánimo de ser difundida, tal y como pueden leer en las entradas pertinentes de esta artista) así como fotografías, partituras y material inédito y personal. Sin embargo, la historia se remonta a meses atrás cuando nuestro seguidor granadino Pedro Sierra, que en paz descanse, nos donaba el disco de forma altruista; detalle que jamás podremos olvidar.

Reeditando esta entrada nos parecía oportuno centrarnos en la grabación en sí de este disco, extraño por muchos motivos ya que su difusión fue escasa y en el que, como pueden comprobar, no aparece referencia sino únicamente el número de matriz en el interior del vinilo que corresponde a QE 2521 y QE 2522. Es decir, se trata de un vinilo de breve tirada y de pocas existencias en el que se deja entrever la enorme frescura con la que está grabado: Antoñita del Río no pudo ensayar con la orquesta ninguna de las canciones que en él se contienen puesto que no había intención —al menos, momentánea— de que la artista grabara con una discográfica y únicamente había realizado algún ensayo junto a su instructor y maestro, García Tejero. Así, nos contaba la propia Antoñita, se vio inmersa en un abrir y cerrar de ojos en algo que desconocía y se enfrentaba por primera vez al difícil hecho de cantar frente a una gran orquesta, la de la casa Columbia, dirigida por el insigne maestro Indalecio Cisneros, hombre de menudo físico pero de sobresaliente talento.

Tras firmar el contrato con la discográfica —algo de lo que se encargó García Tejero—,  Antoñita del Río fue llamada para acudir a la madrileña sede de Columbia. Aquella mañana, ella se situó en un podio elevado desde el que veía a los técnicos de sonido en una cabina, a la izquierda, y a la orquesta justo a su derecha. En el mismo día grabaron, con apenas un par de repeticiones, el disco que les presentamos. Desde ese momento, la artista emprendió giras junto a otros grandes artistas del momento en las que intercalaba coplas con canciones mejicanas y melódicas, quizá, y como dice ella misma, más apropiadas para su timbre vocal.

CARA A:
01.- Puertas al campo
02.- Rosa de Lora

CARA B:
01.- ¡Ay, María Candelaria!
02.- En medio de dos amores

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8 comentarios:

Tábano dijo...

Realmente estamos ante una pieza de colección, pieza que se engrandece con las palabras de su autor. En sí, ya me parece curioso que el disco no tenga referencia sino que esté marcado con el número de matriz (algo que había visto en varios discos pero que desconocía).

Antoñita del Río tiene una voz quasi-lírica con una potencia suficiente pero, quizá, la encuentro un poco de quiebro lento, algo que en ocasiones, creo que la hace desafinar. Aún así tiene una voz distinta a todas las que he escuchado. Voz que se ve adornada maravillosamente por la Orquesta Columbia dirigida por Cisneros, como bien indica nuestro autor.

El primer corte, "Puertas al campo" me parece uno de los más bonitos del disco; letra y música son muy acertadas, con una estampa muy andaluza de fondo aunque creo que esto es frecuente en todas las coplas del disco. Lo mismo sucede con "Rosa de Lora", un tema muy acertado con unos preciosos palillos aunque creo que, en esta ocasión, Antoñita no luce tanto como en el otro, quizá porque se esperan quiebros más flamencos y parece que quedan un poco en ausencia.

La marcha, "¡Ay, María Candelaria" es bastante bonita también, muy del gusto de las coplas clásicas de la época. La letra me parece muy apropiada y también la música con unos cambios muy distintos y bien hilados en la historia. Creo que, sin embargo, en este tema, aunque muestra titubeos vocales, sobresale notablemente su interpretación, algo que me agrada. El último tema, "En medio de dos amores" deja con buen sabor de boca, igualmente. Otra buena copla, aunque me gustan más las otras anteriores.

En resumen, un disco curioso de una artista desconocidísima que, como vemos, parece que es un misterio en lo que a su trayectoria se refiere. Ojalá alguien, un alma caritativa, nos dijera algunos datos acerca de ella y nos pudiera acercar a su intérprete de una manera directa. No sé si grabaría más discos pero, a buen seguro, creo que este es una de esas joyas de coleccionistas que, gracias al autor del blog y a la aportación del grandioso Pedro Sierra hoy podemos ver, disfrutar y sentir.

Muchas gracias y un abrazo enorme. Buen fin de semana.

Caña de Azúcar dijo...

Me ha gustado mucho la publicación, tan interesante en palabras y música que no dejo de leerla ni de escuchar a Antoñita. No sé que me pasa con estas artistas-intérpretes casi desconocidas, pero me atraen muchísimo. Es una lástima que no se conozcan más discos de esta intérprete, la encuentro clásica, pero distinta a las clásicas conocidas. Estoy de acuerdo con Don Tábano en cuanto a la lentitud del quiebro, casi melancólica en algunas estrofas, como cuando recordamos algo que no queremos olvidar y el recuerdo nos viene lento, casi a imagen parada...quizás Antoñita recurre a esta lentitud para que no nos olvidemos de ella, cosa improbable.

Son cuatro coplas muy bellas, que nunca he escuchado en otras voces, mucha confianza pusieron los maestros en ella al escribirle estas maravillosas coplas.
¡Ay, María Candaleria! y "En medio de dos amores" son las que me han gustado más, sin menospreciar las otras dos coplas, también bellas.

Muchas gracias a los autores del blog por esta fantástica publicación y por compartir con nosotros, sus seguidores, esta auténtica joya.

Anónimo dijo...

BUENO UNOS TEMAS MAGNIFICOS Y CLASICOS DE ANTOÑITA DEL RIO SE PUEDE DECIR QUE SU ESTILO ES TOTALMENTE DE COPLA LOS CUATRO TEMAS QUE NOSTRAE SON GENIALES ME GUSTAN SU ESTILO DE CANTAR YO MEQUEDO CON PUERTAS AL CAMPO.

Eloise dijo...

Una joya de coleccionista que hoy ve la luz gracias a la gran labor de estos grandes coleccionistas de la copla, en especial al señor Pedro Sierra que tantos regalos nos hace a todos los amantes de la copla.

Sara Cayuela. dijo...

Hola a todos! Al descubrir esta pagina, me ha sorprendido mucho encontrar esta artista inédita con una inconfundible voz imcomparable, con unos matices difíciles de superar en este tipo de copla. Me gustaría saber si alguien tiene más información sobre esta artista y su carrera discográfica, agradecería su información. Un saludo a todos los amigos de la copla.

Paco dijo...

He visto por casualidad a Antoñita del Río, cantante que me ha sorprendido gratamente su timbre de voz y su estilo tan peculiar y poco frecuente, si alguien puede darme más información sobre esta artista tan interesante le estaría muy agradecido si me puede ampliar información a través de pagina o a mi correo. e-mail: reformas-d.rodriguez@hotmail.com
Espero sus noticias atentamente, reciba un saludo y mis felicitaciones por su blog.
Paco

Álvaro Beltrán Benjumea Cobano dijo...

Hoy abro el blog y veo a la gran Antoñita del Río, quien hace tiempo me dedicó una preciosa foto para mí y para un programa de radio que hacía. Y no puedo estar más agradecido. Me encantan sus grabaciones llenas de frescura, sin duda, producto de la impronta de su frescura y de su talante interpretativo y vocal. Posee un repertorio muy andaluz, cargado de símbolos y de referencias a aquellas coplas de corte clásico aunque sin perder esa esencia popular; pienso que así era García Tejero. Como ya leí por ahí arriba pienso que su voz estaba más encaminada a la canción ligera, tal vez al bolero, a las canciones mejicanas e incluso a los tangos. Hay resoluciones musicales (como la de hacer tenutos con mucho "jipío") que en nada la favorecen pero que, sin duda, acomete con soltura. A mí me gustan las cuatro coplas por igual y la orquestación es, sin duda, un alarde de buen gusto. En definitiva, una comunión maravillosa.

Gracias por volver a rescatar a esta gran intérprete a la que tanto cariño y admiración profeso. ¡Gracias por volver a regalarnos estas reminiscencias de siempre!
Un saludo.

María Candiles dijo...

Muy buena entrada con una información muy valiosa para conocer a Antoñita del Río. También muy emotivo el recuerdo a nuestro querido Pedro Sierra, la caña de azúcar que tanto echamos en falta en estas lides. Para Antonia y para Pedro un homenaje muy merecido. Gracias por compartir estos datos y canciones. Y a ver si podéis ampliar la letra porque la que firma está ya muy cegata.